Más frío que Riquelme: las paradojas de un cooler

Memoriosos que prestan atención recordarán por mis llantos en Twitter que hace un año más o menos el cooler para el procesador que había comprado felizmente unos meses antes se rompió, por lo que anduve sin computadora de escritorio unas semanas hasta que luego de pelear y pelear la garantía me lo reemplazaron.
Hace unas semanas volví a sufrir exactamente el mismo problema, pero ya sin una garantía que me ampare. En este caso, aparte de sufrir un leve desbalanceo el ventilador (que provoca que al girar el mismo “baile” sobre la base, es decir, no gira completamente “paralelo al mother”), el mismo chocó contra unas chapas de metal (aka el disipador) y se rompió una de sus paletas de plástico.
Ergo, aparte de tener un ventilador que por su desbalanceo hace más ruido, una de sus paletas se encontraba parcialmente despegada. Poxipol a la obra, la pegué por completo. Pero claro, la masa agregada por el poxipol hacía que la paleta tuviera una longitud mayor que las otras, haciéndola MÁS propensa aún a chocar contra las chapas de metal. Ayuda de padre mediante, y de un taladro eléctrico, limamos la paleta hasta hacer que tenga la longitud adecuada.
Luego de pelear reiteradas veces con el cooler, el destornillador, y el reputo mother, logré conectar todo como se debe, para apretar por fin, después de varias semanas, el botón de “On”. Y acá estoy, la pc de escritorio volvió a andar, con un cooler que no está al 100% de eficiencia (recordemos su problema de desbalanceo), pero que al menos sirve para que el procesador no reviente.
Por este temor a un ventilador no ande como debe, es que decidí instalar la aplicación AMD Overdrive, que si bien está dirigida a los entusiastas y gamers que desean overclockear su computadora, ofrece un sistema de monitoreo bastante completo y con información detallada. Y ahí es cuando:

TMPIN4: por debajo del cero absoluto (0 absoluto = 0° K = (-273.15)°C!!! Es claro que ese valor no refleja la realidad (ni sé a que corresponde), pero supongamos por un momento que es cierto, entonces nos encontramos ante una paradoja. Si un cooler fuese tan efectivo que mantiene al procesador en una temperatura en la que no hay energía suficiente para que haya movimiento… cómo hace para moverse y, ergo, enfriar al procesador? 😀 . Es mágico (?). De todas formas, 15° me parece una temperatura óptima para un AMD de 4 núcleos. Aunque por supuesto los 10° que hay en mi habitación influyen decisivamente, pero de todas formas, no avizoro peligro alguno en el futuro cercano. Veremos en el verano…
Disclaimer: (la boludez de este post es culpa de la euforia generada por recuperar mi PC, que ocasiona el que me termine durmiendo tarde y pensando poco).

2 thoughts on “Más frío que Riquelme: las paradojas de un cooler”

  1. Un fix a lo cabeza, como quien dice.
    Igual, hacele caso a las primeras 4 temperaturas (esas son las que cuentan, porque no tiene que haber mucha diferencia entre los cores, al estar separados por milimetros), la 5 y 6ta deben ser del mother (NB y el otro que no me acuerdo, respectivamente), las otras dos, nunca supe de que carajo eran realmente, con el mismo mobo que vos nunca les encontre sentido y siempre marcaron fruta.
    Saludos!

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